Venezuela inicia privatización del sector petrolero impulsada por intervención de Estados Unidos, en medio de la crisis por el bloqueo parcial del Estrecho de Hormuz que dispara precios globales. El país posee las mayores reservas de crudo del mundo pero produce solo 1% de la demanda diaria (alrededor de 1 millón de barriles), diezmada desde 3 millones en 2001.
Analista Francisco Marín explica que el principal desafío es reconstruir la generación eléctrica interna para bombear más crudo hasta 2-3 millones de barriles diarios. Venezuela necesita modernizar infraestructura, refinerías y permisos para atraer empresas de EE.UU., Europa, Colombia, Ecuador y Brasil, bajando burocracia con nueva ley de hidrocarburos.
Oportunidades en gas licuado hacia EE.UU. y reactivación de gasoducto con Colombia. Trump administra acceso pero Chevron, Repsol y Texaco requieren inversiones y precios de mercado para retorno, no precios bajos como promete.