El petróleo saltó a 100 dólares por barril tras ataques de Estados Unidos a tanques y refinerías menores cerca de Teherán el sábado. Irán, quinto productor mundial de petróleo y tercero de gas, no se rendirá fácilmente y podría prolongar el conflicto como en Irak.
El mercado teme interrupciones en el 30% del tráfico mundial de petróleo por el Estrecho de Hormuz. China importa la mitad de su petróleo del Medio Oriente, y los países consumen stocks pero siguen comprando para evitar desabastecimiento futuro usando reservas estratégicas.
La subida genera incertidumbre económica con bolsas asiáticas cayendo hasta 6%, más inflación, tasas altas y recesión. Es una guerra económica donde Irán puede hacer mucho daño con poca plata gracias a la tecnología actual.