Los precios mundiales del petróleo han aumentado entre un 40 y 50 por ciento después de que Irán bloqueara el Estrecho de Hormuz, una ruta clave para el crudo, y atacara objetivos energéticos en el Golfo.
Conductores australianos hacen fila en estaciones de servicio para llenar tanques ante el alza, mientras en Tailandia almacenan gasolina por temor a mayores subidas y en Japón el gobierno libera 80 millones de barriles de reservas. En Estados Unidos, los precios del combustible podrían tardar hasta mediados de 2027 en bajar significativamente.
En Europa, el precio supera los 2 euros por litro en Alemania, impactando transporte y consumidores. El gobierno alemán estudia medidas como límites a aumentos diarios de precios, aunque expertos advierten contra techos que aumentarían el gasto estatal.
Ezequiel Daray reportó desde Frankfurt que Alemania consume 2 millones de barriles diarios, afectando campo, logística y generando extra recaudación por IVA que el sector pide devolver en impuestos.