El petróleo a 100 dólares por barril por la guerra en Medio Oriente genera efecto dominó en precios de combustibles, plásticos, fertilizantes y cosméticos cotidianos. Daniela Blandón explica cómo afecta desde ropa, maquillaje y botellas hasta teléfonos y detergentes. Lego advierte alzas en juguetes de plástico derivado del crudo, un 40% más caro que antes del conflicto.
Renato Campos detalla derivados como gasolina, diésel, PVC, pesticidas y textiles. Altos precios benefician productores como EE.UU., que Trump celebra, pero presionan industrias importadoras como América Latina con inflación en cadena, encareciendo producción y distribución.
En Reino Unido, gas mayorista subió 70% en primera semana de guerra, afectando calefacción. En India, escasez de gas licuado causa filas, cierre de restaurantes y boom en cocinas eléctricas; gobierno prioriza hogares y hospitales, suspende hoteles.
Bancos centrales suben tasas contra inflación, impactando créditos para viviendas y autos.