Pablo Fernández Blanco analiza impacto de guerra en Argentina: suba de combustibles encarece logística y precios, dólar se fortalece globalmente perjudicando emergentes como Argentina sin ajuste cambiario aún.
Si guerra prolonga, comercio global sufre pese oportunidades puntuales en agro y energía con cosecha récord y superávit energético. Retenciones móviles mitigan pero efecto dominó inflacionario contrarresta meta gubernamental de bajar inflación.
Sectores como conurbano bonaerense perjudicados por nafta cara, pese ingresos por soja y alimentos que suben globalmente beneficiando exportaciones.