El Pastor Pedro Medina continúa su prédica basada en Mateo 28:18, donde Jesús afirma tener toda potestad en el cielo y la tierra como base para enviar discípulos a las naciones. Explica que Jesús envió a sus discípulos por la autoridad que portaba, no por conocimiento bíblico, y usa la analogía de refugiarse en un mall de una tormenta: Jesús es la puerta que salva de la condenación, pero el reino ofrece todo lo demás como tiendas, comida y plazas de alimentación.
Critica duramente a la iglesia evangélica mundial por quedarse en la "puerta" de la salvación, muriendo sin explorar el reino completo, en lugar de avanzar por sus plantas y descubrir sus riquezas.
Anuncia por indicación de Dios una obra de teatro titulada "Cuando un hijo se arrepiente", su último trabajo tras 35 años sin actuar, invitando a hermanos de iglesias con vocación artística a unirse gratis en Parque Saavedra para ensayar personajes y presentarla en barrios, iglesias y campañas evangélicas un sábado o domingo, cobrando ínfima entrada para teatros caros o beneficiando clubes locales.
Se presenta como pastora con 56 años de trayectoria desde 1971, habiendo visitado hospitales, cárceles, asilos de ancianos y niños, lamentando que muchos olvidados en geriátricos recibieron la palabra pero sus familias no los visitan; llama a recordar su humanidad con amor. Dedica audición a Mauricio Serrat, bendice a no creyentes para que reciban a Jesús y cambien radicalmente su vida.