Donald Trump elogió la gestión de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, destacando el buen trabajo
en envíos de millones de barriles de petróleo a EE.UU. en medio de la crisis por cierre del Estrecho de Hormuz, beneficiando a ambos países con refinerías específicas para ese crudo.
Trump afirmó que la relación con Venezuela es genial
y que EE.UU. recibe mucho petróleo venezolano, diferenciándolo del iraní por su refinación.
En el mismo contexto, Trump anunció planes para tomar Cuba ante un apagón total en la isla, con negociaciones confirmadas por Miguel Díaz-Canel. Se menciona al nieto de Raúl Castro como posible aliado de EE.UU., sin cambio inmediato de régimen, en medio de relaciones cubanas con China, Rusia e Irán.
La crisis energética en Cuba se agravó por el bloqueo petrolero de EE.UU., con falta de diésel para generadores, previniendo apagones prolongados todo el día y hasta 62% del país sin luz simultáneamente, el sexto en año y medio desde 2024.