El panel discute si la democracia liberal occidental se está requebrajando por el impacto de las redes sociales, los algoritmos y los ejes de confirmación que fomentan la confrontación y la cancelación del adversario.
Los conductores destacan que la cultura democrática requiere convivir con el diferente y encontrar síntesis superadoras, pero hoy el que piensa distinto se ve como enemigo, lo que vacía el centro político y genera apatía entre moderados.
Señalan que las redes multiplican prejuicios, reducen la atención en clases de 45 a menos de 20 minutos y promueven mensajes simplificados para temas complejos, afectando el análisis profundo y favoreciendo series cortas sobre películas largas.
En el contexto de la guerra, este sesgo complica discernir hechos de ficción, y se critica la falta de objetivos claros en operaciones militares como en Venezuela, donde arrestaron a Maduro pero quedó Diosdado Cabello al mando.