Un misil impactó en Nahariya y hirió a 85 personas en su mayoría de origen beduino y árabe, destruyendo casas completamente y esparciendo chapas por los árboles.
Alfredo Leuco recorre las zonas afectadas, mostrando mezquitas hermosas intactas, paredes arrancadas de cuajo, aire acondicionado colgando y juguetes de niños abandonados en las ruinas.
En el pueblo de Sarcir, conocido por la convivencia pacífica entre árabes y judíos, se evidencia respeto mutuo pese a la devastación, y se espera que sirva de ejemplo para terminar la guerra y el terrorismo.
El incendio en Nahariya no causó heridos graves, solo problemas de inhalación leves, y estudian el origen del impacto directo del misil.