Un misil Tomahawk estadounidense impactó dos veces en una escuela de niñas al sur de Irán, matando a 165 niñas en un crimen de guerra condenado por convenios de Ginebra, Human Rights Watch y Amnesty International. La periodista Karen Marón, desde Teherán, confirmó que se trató de un doble ataque que también victimizó a rescatistas y padres, desmintiendo la versión inicial de Donald Trump de un autoatentado iraní de falsa bandera.
Trump dio versiones contradictorias el mismo día sobre el ataque, inicialmente negando responsabilidad de EE.UU. Investigaciones independientes comprobaron el origen del misil por su sistema de cris en la cabeza, exclusivo de Estados Unidos. Marón cubre la guerra de desgaste en su día 17, con Irán en la oleada 54 de contraofensiva Promesa Verdadera 4 contra bases estadounidenses en la región y objetivos en el Golfo.
El bloqueo del Estrecho de Hormuz por Irán persiste, con solo un barco paquistaní pasando hoy con permiso, frente a 130 diarios antes de la guerra. Países como UE, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, Corea del Sur y China rechazan enviar barcos para apoyar a Trump, quien critica su hipocresía comparado con la ayuda de EE.UU. en Ucrania. Alemania lo califica de "no nuestra guerra".
La guerra supera los 12 días de junio 2025, con ataques de drones iraníes en Dubái y uso de misiles de combustible sólido y líquido contra Israel y países del Golfo, que no responden por razones políticas y estratégicas. Civiles son las principales víctimas, sumado al magnicidio del líder de la revolución islámica el 28 de febrero.