El Pastor Cinalli predica sobre la fidelidad de José, quien rechazó la oferta de adulterio de la esposa de Potifar no por miedo a castigo humano o perder posición, sino por el temor y respeto a Dios, ya que pecar le partiría el corazón a Dios.
José sabía que Dios ofició el primer matrimonio y que destruir uno despierta su ira, como en casos de Abraham e Isaac. El pastor enfatiza que todo pecado entristece a Dios primero, da alegría a Satanás y trae sufrimiento, llamando a la iglesia a recuperar el temor a Dios para evitarlo.
La obediencia de José trajo prosperidad visible incluso a Potifar, un pagano, quien notó que Dios estaba con él y bendecía todo, atrayendo deseo por ese Dios. El pastor usa ejemplos como Obed-Edom para mostrar cómo la fidelidad honra el nombre de Dios ante incrédulos.
José lideró con carácter ante tentaciones, enfrentándolas inmediatamente, desviando la mirada como Job, huyendo como manda la Biblia contra inmoralidad sexual, y manteniendo comunión secreta con Dios. Finalmente, su fidelidad lo elevó del calabozo a la cima de Egipto, bendiciendo a su familia y nación, probando que el hombre fiel abundará en bendiciones según Proverbios 28:20.
El pastor exhorta a ser fieles por amor a Dios, no por miedo humano, pues Dios recompensa con prosperidad intangibles como paz y cielos abiertos, comparando a José con Jesucristo.