En el día 17 de la guerra en Medio Oriente, el sistema de defensa israelí interceptó un misil iraní visible desde Hebrón en Cisjordania, mientras sonaban sirenas en ciudades como Tel Aviv y Jerusalén, donde cayeron restos de misiles cerca del parlamento.
Israel intensificó su ofensiva con ataques al centro de inteligencia iraní y un despliegue terrestre en el sur de Líbano contra Hezbollah, que causó 886 fallecidos incluyendo 111 niños, más de 2.000 heridos y casi un millón de evacuados. El ministro de Defensa Israel Katz anunció la operación para eliminar amenazas y proteger el norte israelí.
Irán y Hezbollah usaron bombas de racimo. El presidente Isaac Herzog pidió apoyo europeo. Donald Trump convocó a OTAN y otros países como China para proteger el Estrecho de Hormuz, pero recibió rechazos de Alemania (Friedrich Merz), Reino Unido (Keir Starmer), Francia e Italia (Giorgia Meloni), que priorizan diplomacia. La UE rechazó ampliar misión naval Aspides.
Trump dudó del estado de salud del líder supremo iraní Moctava Yamenei, posiblemente herido o muerto. La corresponsal Andrea Eitman reportó desde EE.UU. suba de nafta a 5 dólares por galón, debilitamiento del 95% de fuerzas iraníes y miedo ciudadano por escalada posible a guerra terrestre.
Trump mencionó relación con Venezuela para suministro de petróleo y criticó falta de apoyo aliados OTAN.