Israel lanzó ataques nocturnos en el barrio Dahye de Beirut, gobernado por Hezbollah, a unos dos kilómetros del centro de la ciudad. El corresponsal Santiago Montag reportó explosiones que tiñeron el cielo de rojo, aunque difíciles de captar con cámara. Durante el día no hubo ataques en esa zona, pero sí en el sur de Líbano.
Santiago Montag relató que en Chidón, una antigua ciudad, un ataque mató a cuatro personas mientras él estaba allí. El día anterior cubrió un bombardeo israelí a un centro de salud en el sur donde murieron 12 doctores, paramédicos y enfermeros. Un millón de personas están desplazadas según el Ministerio de Salud libanés.
El panel explicó el uso de bombas racimo por Irán, prohibidas por esparcir submuniciones indiscriminadas que afectan civiles e infraestructura. Israel usó bombas de fósforo blanco en el sur de Líbano, consideradas ataques químicos que queman piel y contaminan suelos. Santiago enfrentó tensión con civiles que le impidieron filmar, pese a permisos de prensa.
Israel lanzó volantes para incitar libaneses contra Hezbollah, generando enojo incluso en su base social por la guerra repetida. Nadie apoyaría incursión estadounidense, según asesor de Michel Aoun. El conflicto lleva 16 días sin tregua.