Irán lanzó por primera vez el misil balístico Sejil de dos etapas y propulsión sólida en la contraofensiva contra Israel y bases estadounidenses. Alcanza 2.000 km, pesa 23 toneladas y lleva ojivas de 500-1.000 kg. La Guardia Revolucionaria lo considera punto de inflexión en la escalada.
Detuvieron a 500 personas por espionaje y colaboración con enemigos, mitad acusada de filtrar datos de objetivos militares. ONG estiman más de 3.000 muertos iraníes por operaciones enemigas.
La Guardia Revolucionaria amenazó sin descanso a Benjamin Netanyahu, llamándolo criminal sionista, y anunció nueva ola de ataques contra Israel y fuerzas de EE.UU.