La pelea por la herencia de Jorge Lanata escaló con acusaciones cruzadas entre sus hijas Bárbara Lanata y Sara Lanata, y su viuda Elba Marcovecchio. El foco está en la casa de José Ignacio en Uruguay, el departamento en Palacio Estrugamou, alquileres de 20.000 dólares mensuales, y más de 220 obras de arte valoradas subjetivamente.
Elba niega usar dinero de Lanata para su departamento y reclama bienes propios como muebles en Uruguay; las hijas la acusaron de ladrona pero ahora proponen que administre, lo que ella rechazó públicamente. Hubo un incidente donde dejaron ropa de Lanata en bolsas en la puerta de Elba, visto como hostil. Jorge otorgó poderes contradictorios: primero a Sara (ex), luego a Elba.
Se mencionan juicios pendientes contra Lanata por calumnias, deuda de 300.000 dólares con Radio Mitre, y obras como esculturas de Alceu Ribeiro (20.000 USD), Ramaglia, Raúl Farco, Costigliolo. Elba revocado poder, tensiones por alquileres no notificados y medidor de gas sacado del departamento.
Panel debatió simulación de actos en vida de Lanata, sociedad conyugal vs bienes previos, y falta de prolijidad en testamentos. Elba se mostró áspera en entrevista, negándose a hablar y enfocada en duelo; Bárbara evitó comentarios por miedo a problemas.
Jorge predijo "se van a matar por la plata", cumplido en la interna familiar sin conciliación en audiencia reciente.