La esposa de Lucas Gómez, oficial imputado por homicidio agravado de Juan Cruz Leal (22 años) en Ituzaingó, María Luján relata que regresaban de la iglesia cuando sintieron persecución de dos motos similares a intentos de robo previos, incluyendo uno en mayo donde les dispararon.
Lucas Gómez frenó la moto, cayó y al ver movimientos sospechosos del joven atrás gritó "pará alto, policía" y disparó dos veces para inmovilizar, hiriéndolo en la pierna y al acompañante; inmediatamente hizo torniquete con su remera para salvarlo, pero la ambulancia tardó media hora.
El abogado Guillermo Endi y padres de Gómez sostienen legítima defensa propia y de terceros, destacando condecoraciones previas de Lucas por rescates y su historial de cuatro intentos de robo; rechazan "gatillo fácil" y piden investigar videos y teléfonos de las víctimas.
Los familiares relatan que Gómez ama su trabajo, ayudó post-disparo y dice "no quise hacer esto"; critican el sistema que lleva a "bueno con bueno" y doctrina Chocobar como precedente, mientras la fiscalía evalúa exceso en defensa.
Panel cuestiona si fue intento de robo o discusión, pero familia insiste en miedo fundado por persecución y oscuridad, con Gómez hábil tirador que apuntó a piernas a corta distancia sin matar intencionalmente.