El doctor Alberto Cormillot y la nutricionista Nati enseñaron a medir las proteínas necesarias con un puñado, el nutriente olvidado esencial para tejido, saciedad y preservar músculo en dietas para bajar de peso.
En un día típico, se cubren con leche en desayuno, yogur en media mañana, legumbres o milanesa de soja en almuerzo, huevo o queso en colaciones, y carne en cena, sin necesidad de suplementos salvo excepciones.
Ejemplos incluyen vaso de leche, yogur rico en proteínas, lentejas, garbanzos, porotos, pan con queso y carne roja o pollo con ensalada. Se puede variar y agregar verduras a viandas.
Las proteínas ayudan a quemar más al dormir y son clave junto a actividad física para no perder músculo durante la pérdida de grasa.