Agostina Páez, abogada argentina juzgada por racismo en Brasil, se conectó en vivo y reveló días duros con ansiedad, nervios y miedo ante el juicio que inicia el 24 de marzo. Admitió que su reacción estuvo mal y pidió disculpas públicas por el video ofensivo que se difundió en Argentina y Brasil, algo que su nueva abogada Carles Punqueira apoyó, a diferencia de la anterior.
Contó que el incidente surgió tras una discusión por una cuenta inflada en un bar, donde sintió que la robaban, y luego un hombre la insultó tocándose los genitales mientras salían. Reaccionó con un gesto racista que le cuesta la libertad. Denunció dos agravios falsos sin pruebas y que la pena pedida por el fiscal, de hasta 15 años de prisión, es desproporcionada, equiparable a un homicidio.
Está con tratamiento psicológico y psiquiátrico, pasa días sin levantarse de la cama y se apoya en familia y Dios. Pidió al juez imparcialidad y aclaró que no es racista ni fascista, sino que cometió un error grave al no dimensionar el contexto histórico en Brasil. Hizo una denuncia por delito de género en la comisaría de turistas, pero no se incorporó a la causa.
El panel criticó la desproporción de la pena por concurso material de injurias (mínimo 6 años), la campaña policial anti-argentina sin condena previa y el odio de Brasil hacia argentinos. Mencionaron apoyo del Colegio de Abogados de Buenos Aires, liderado por Ricardo Gil Lavedra, pidiendo esperar el juicio en Argentina, y un juicio adelantado en tiempo récord.