El grupo Volkswagen registró sus peores resultados desde el escándalo Dieselgate en 2025, con beneficios que cayeron a la mitad debido principalmente a los malos números en el mercado chino, donde la competencia en autos eléctricos es feroz. Las marcas occidentales arriesgan quedar marginadas por precios bajos de rivales locales.
Además, los aranceles del 27,5% impuestos por Donald Trump afectan las exportaciones desde México a Estados Unidos, haciendo inviable muchos modelos. Las ventas totales descendieron un 0,5% a 9 millones de unidades, pese a crecimientos en Europa (5%) y Sudamérica (10%), sin compensar caídas en China y Norteamérica.
Porsche vio su beneficio operativo desplomarse de 5.300 a 90 millones de euros. Ante esto, Volkswagen anunció recortes de 50.000 puestos de trabajo en Alemania para 2030, aunque un acuerdo previo con sindicatos prohíbe cierres de fábricas y despidos operativos.