Eduardo Lázari detalla la crisis previa al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, afirmando que marca el inicio de la historia argentina contemporánea a nueve días de su aniversario 50. Recuerda el Rodrigazo de junio de 1975 que provocó la primera hiperinflación argentina, agravada por la crisis del petróleo de la guerra entre Israel y Egipto.
Relata eventos clave como el ataque montonero al regimiento de Formosa el 5 de octubre de 1975, que convocó a los comandantes Videla, Fautario y Macera, y el posterior ataque del ERP al regimiento de Monte Chingolo en diciembre, con más de 150 muertos. Videla habría pedido retiro a la presidenta María Estela Martínez de Perón, quien le pidió quedarse porque era mejor que los demás.
Destaca la defección de la dirigencia política: Ricardo Balbín admitió no tener soluciones, la CGT con Lorenzo Miguel y Casildo Herreras huyó al Uruguay. Si Perón no hubiera muerto en 1974 y roto con Montoneros el 1 de mayo, la historia habría sido distinta, posiblemente evitando el golpe con elecciones en 1976.
El golpe no enfrentó resistencia: Isabel fue detenida en helicóptero desviado por Villarreal, custodiada en El Mesidor con 500 soldados. Videla fue ovacionado en vacaciones, reflejando adhesión popular inicial por el fin del caos y violencia, con bombas cada tres horas.
Lázari propone conmemorar el 10 de diciembre como restauración democrática y el 24 de marzo como inicio, similar a cómo Europa recuerda inicios y fines de guerras.