Francisco Ayala, presidente de la Cámara Argentina de la Moda, elogió a la mujer argentina como femenina, trendy y decidida, con clientas de provincias y exterior buscando trajes a medida con creatividad local.
Alertó sobre empresas extranjeras complicando ventas al entrar sin impuestos, mientras diseñadores locales pagan carga impositiva superior al 50% del valor de prenda y necesitan materias primas importadas como seda sin sobrecostos.
Defendió competir en igualdad, rechazar fast fashion, priorizar prendas atemporales de mano de obra argentina con trazabilidad ética, contra esclavitud, y pidió políticas para reducir impuestos.