Venezuela enfrenta el principal desafío de reconstruir su generación de electricidad interna para aumentar la extracción petrolera de menos de un millón de barriles diarios a dos o tres millones. El analista Francisco Marín explica que el país no cubre su demanda energética debido a la migración masiva y problemas en el parque generador, lo que impide explotar sus reservas probadas más grandes del mundo y estar en el top 5 de gas. Venezuela ya inició movimientos para exportar gas licuado a Estados Unidos y reactivar el gasoducto con Colombia.
Además, carece de infraestructura adecuada para refinar su crudo pesado y espeso. Marín indica que con la nueva ley de hidrocarburos, Venezuela da pasos para reducir burocracia y firmar convenios con empresas de Estados Unidos, Europa y la región, enfocándose inicialmente en exportar crudo mientras reconstruye refinerías perdidas en las últimas dos décadas.
Respecto a la irrupción de Estados Unidos en Caracas liderada por Trump, Marín aclara que no es tan simple como dice el expresidente. Empresas como Chevron, Repsol y Texaco requieren tecnología, inversión masiva y retorno, sin que Trump pueda modificar precios mundiales del petróleo. Venezuela necesita apoyo de Colombia, Ecuador, Brasil y refinerías caribeñas para avanzar, y el proceso tomará tiempo.
El programa anuncia más análisis futuros sobre este tema en evolución dentro del espacio de France 24.