Los vecinos de La Madrid, en Tucumán, continúan la reconstrucción de sus hogares seis días después de la inundación que los devastó, mientras la periodista Carola Suárez reporta en vivo desde la plaza principal del pueblo junto a su equipo.
Las calles, antes intransitables salvo en lancha o tractor, ahora se recorren a pie gracias a las cuadrillas municipales que limpian el barro acumulado. Los habitantes, muchos nacidos en el lugar, rechazan mudarse y algunos planean construir casas en el segundo piso para evitar futuras crecidas, aunque reconocen que con obras públicas adecuadas no debería repetirse la tragedia que sufrieron seis veces.
En una entrevista con María, una vecina operada de la cabeza hace tres meses y con un marido enfermo de los huesos, relató las dificultades: no pueden dormir por el olor nauseabundo a humedad y desagües, los colchones están mojados, carecen de luz y gas desde la inundación, y cocinan con lo que solidarios vecinos traen a la plaza por contaminación en las casas. Voluntarios de Ranchillo ayudan en la limpieza, imposible para ella sola.
María pidió públicamente colchones, cocina y heladera como prioridades, ya que no tienen dónde dormir ni conservar alimentos. Carola Suárez gestionó el contacto para ayuda. Además, operativos solidarios dividieron el pueblo en 14 sectores con municipios y voluntarios desinfectando con lavandina y cloro, retirando barro con alimañas e insectos, y desagote de pozos; el agua se restituyó bombeándola con electricidad temporal.
Se enfatizó la necesidad continua de donaciones de productos de limpieza, repelentes y colchones para esta comunidad que resurge pese a las penurias, con electricidad esperada para hoy y muchos usando grupos electrógenos.