Una densa tormenta de polvo cubrió Gaza tiñendo el cielo de naranja y provocando baja visibilidad extrema además de problemas respiratorios para la población. El fenómeno meteorológico fue anticipado por el Departamento Meteorológico Palestino.
Las imágenes muestran un paisaje surrealista con atmósfera espesa que dificulta la respiración en una zona ya devastada por la guerra. Los conductores y residentes enfrentan complicaciones adicionales en medio del conflicto.
Periodistas destacaron que la gente sobrevive a misiles pero ahora lucha contra el medio ambiente, con tormentas de arena que impiden la recuperación constante.
La población de Gaza vive en sufrimiento perpetuo, agravado por estos eventos climáticos en regiones de guerra.