Una tormenta de arena azotó la franja de Gaza este sábado, agravando la situación de miles de desplazados. El viento y el polvo cubrieron todo, sacudieron carpas y arrastraron basura por las calles, haciendo más difícil la vida en refugios precarios.
En las últimas 48 horas, siete palestinos murieron por fuego israelí, incluida una niña de cinco años, y varios resultaron heridos. El Ministerio de Salud, controlado por Hamas, organización considerada terrorista por varios países, reportó las víctimas.
Hamas pidió a Irán que detenga ataques contra países del Golfo, pero reafirmó su derecho a responder a la agresión israelí en medio de la escalada regional.