Una bomba de racimo impactó con enorme potencia en un barrio residencial de Ramat Gan, Israel, perforando la vereda maciza, destruyendo la pared de un edificio, dejando un gran agujero, esparciendo escombros sobre autos, rompiendo vidrios y dañando estructuras sólidas como columnas de hormigón y mampostería.
El corresponsal Nelson Castro reportó en vivo la destrucción devastadora, mostrando un departamento totalmente arrasado con libros y objetos esparcidos, mientras soldados y personal municipal evaluaban daños estructurales y registraban residentes para verificar el estado del edificio.
La gente afectada se niega a abandonar el lugar pese a los riesgos, prefiriendo quedarse cerca aunque con refugios disponibles; la municipalidad otorga fondos inmediatos para reconstrucción y valla el sitio por seguridad nocturna.
Un testigo que estaba en el refugio durante el impacto relató que "todo tembló" repetidamente, confirmando que todos los residentes están bien salvo una mujer mayor con dificultades para bajar al refugio, quien reside en el edificio y espera poder quedarse.