El presidente Donald Trump afirmó que el ejército estadounidense ejecutó uno de los bombardeos más poderosos de la historia en Oriente Medio y destruyó por completo todos los objetivos militares en la isla iraní de Kharg, un punto estratégico clave por donde pasa más del 90 por ciento de las exportaciones de petróleo de Irán.
Israel enfrenta además más de mil ataques de la milicia Hezbolá en Líbano, cuyo líder aseguró que sus combatientes están preparados para resistir. En paralelo, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó por primera vez conversaciones con Estados Unidos, mientras Washington bloquea envíos de petróleo a la isla. Trump ordenó desplegar 2.500 infantes de marina y un buque de asalto para reforzar la zona y escoltar petroleros en el estrecho de Ormuz.
En entrevista desde Washington, el periodista José Díaz Briseño explicó que el bombardeo envía una señal clara de presión al régimen de Teherán, aunque analistas ven necesario una fuerza terrestre para controlar la isla. Trump se distanció de algunos bombardeos israelíes y cree que la guerra está cerca de terminar, pese a los objetivos divergentes con Netanyahu, quien busca el fin de la República Islámica.
Desde los Emiratos Árabes Unidos, con vista al estrecho de Hormuz por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial, el periodista Philip Krauter reportó que no hay movimiento de barcos, con docenas de petroleros esperando para entrar o salir, en medio de amenazas iraníes aunque sin minas detectadas aún.