Un amigo de una víctima argentina reveló que Luciana Martínez aplicó el mismo modus operandi hace un mes y medio, robándole dólares ahorrados para un auto después de conocerlo en un boliche de Palermo y drogarlo en su casa del Bajo Belgrano. El hombre la reconoció de la televisión y de Gran Hermano, pero no denunció por vergüenza familiar.
El testigo contó que su amigo se quedó dormido de golpe tras relaciones sexuales, despertando confundido cerca de las 11 de la mañana sin ella ni el dinero del cajón, tras unas 6 horas de sueño inusual por posible somnífero. No había desorden en la casa y él supone que le dieron algo en las bebidas.
Esto contradice la defensa de Luciana Martínez, representada por el abogado Carlos Tejeldín, quien alega que ella fue víctima de violación y privación de libertad por un turista norteamericano en el Hotel Smart. Cámaras muestran a Martínez y su manager Cristian Wagner entrando con el extranjero, desmintiendo esa versión.
El amigo insiste en que no quiere revelar su identidad ni la de la víctima por prejuicios sociales, aunque ahora con este caso podría animarse a denunciar. Periodistas presionan al testigo para más detalles, destacando que no es el primer caso de la ex Gran Hermano.
El hotel boutique es descrito como hermético con pocas habitaciones y público mayoritariamente extranjero, ubicado en una zona con cámaras que registraron el ingreso a las 6:35 de un sábado.