En el último programa del Cálamo Especial de Ramadán, el conductor expresa sensaciones encontradas por el cierre del mes sagrado, comparándolo con el fin de unas vacaciones placenteras, mientras los musulmanes apuran buenas obras en los días finales.
El Sheij Ammar detalla la Fidya, una compensación por los días no ayunados durante Ramadán para personas que no pueden recuperarlos, como enfermos crónicos, ancianos débiles o mujeres embarazadas si el médico advierte riesgo al feto. Estas personas deben entregar una comida completa por cada día faltante, equivalente a 30 alimentos para el mes completo.
Para mujeres embarazadas, si solo hay riesgo personal pero no al embarazo o si no hay consejo médico grave, solo recuperan los días hasta el próximo Ramadán sin Fidya. En casos de lactancia normal, no se requiere romper el ayuno ni compensar, salvo indicación médica de daño al bebé.
El Sheij anticipa el Eid al-Fitr, fiesta de alegría divina reservada para quienes se esforzaron contra el ego durante Ramadán, considerada una adoración que incluye rezos, regalos a niños, visitas familiares, ropa nueva y prohibición de ayunar ese día. Una ley nacional argentina permite tomarlo como feriado sin faltas laborales o escolares.
Advertencia final: el Eid no es excusa para pecados como excesos o placeres mundanos, ya que deshacer los esfuerzos de Ramadán equivale a destruir el trabajo diario, como deshacer una costura al final del día, según ejemplo coránico.