Sergio Rubín alertó sobre el riesgo de convertir el conflicto en Medio Oriente en una guerra santa, destacando invocaciones religiosas de ambos bandos que complican la situación.
Irán, descrito como teocracia anacrónica que busca exterminar a Israel y apoya el terror, usa argumentos religiosos para movilizar: combate al eje del mal, lucha contra infieles y mártires en combate.
En menor medida, Netanyahu alía con ultraortodoxos y recurrió a referencias bíblicas como Amalek para Irán; Rubín mencionó un pronunciamiento de León XIV denunciando atrocidades contra civiles en escuelas, hospitales y residencias.
Rubín aclaró que no equipara ambos lados, pero los argumentos religiosos malversados representan un peligro adicional en la guerra.