Robertito continúa su móvil en el Parrilla Fest de Palermo enfocándose en el stand de empanadas tucumanas traídas desde Yerba Buena, Tucumán, por los hermanos Joaquín Alurralde y su familia. Estas empanadas pesan 120 gramos cada una, se venden fritas o al horno, y destacan por su jugo abundante que obliga a comerlas con las piernas abiertas para no derramarlo.
Los vendedores explican la receta familiar: carne cortada a cuchillo, pimentón para el color azafranado, comino, cebollita verde y huevo duro, bien condimentada. Variedades incluyen jamón y queso que se derrite, cebolla caramelizada y carne picante. Robertito prueba varias, come seis por día y promociona el local en Recoleta en Cuenca y La Jera.
Ofrecen una promo de tres empanadas más bebida por 15.000 pesos. Hay filas largas por curiosidad y por los atractivos vendedores, a quienes Robertito compara con modelos de Calvin Klein. Dice que dan empanada tucumana cuando piden salteña y los clientes salen felices.
Entrevista a Gladys, docente jubilada de lengua y literatura de Quilmes y Avellaneda, quien afirma que los chicos no aprenden. Robertito interactúa con público: desfiles improvisados con una señora vestida elegante a la que llama Daniela Juani, comparándola con Nicole Neumann y Pampita, y charlas con fans como una española llamada Isabel Pantoja con cuatro hijos.
Halaga a todos, baila, saca fotos y anuncia postres en cinco minutos mientras la gente come y disfruta el evento.