Tana Katia, ex participante de reality, hace delivery en moto porque no alcanza con publicidad y emprendimientos. Cuenta que labura horas extras, perdió 80.000 pesos en un pedido rechazado, y debe pagar alquiler que sube cada 3 meses sola con su hija de 16 años sin ayuda judicial del padre.
Se queja de más competencia en delivery, menos pedidos por falta de dinero en hogares, sociedad agresiva y inseguridad creciente que complica volver a casa.
Afirma que antes rendía con 6-7 horas, ahora necesita 12-15 horas, y conoce profesores y universitarios en Uber por necesidad, sin llegar a fin de mes nadie.
No puede abrir local propio por bolsillo y vive día a día sin llenar heladera, en cadena de obstáculos con nafta cara y colectivos caros.