En la casa de Gran Hermano, los participantes discuten las estrategias de juego de Nico, a quien acusan de jugar más para adentro de la casa que para afuera, desaprovechando oportunidades televisivas.
Paula relata choques con Nico por su perfil bajo, mientras otros comentan discusiones recientes como la del mediodía y con Sol, donde se levantaron voces pero se enfatiza que no pasa límites de agresión.
El grupo reconoce diferencias de personalidad, con Nico más reservado y ellos más explosivos, y concluyen que cada uno debe jugar a su manera sin forzar cambios.
Conversan sobre evitar agruparse para criticar y cómo las cámaras capturan todo en las 24 horas grabadas.