Sergio Castaño Riaño, profesor de Relaciones Internacionales, explicó que los países del Golfo no responden atacando a Irán porque priorizan sus intereses económicos y carecen de capacidad militar. Estos países dependen de Estados Unidos para su seguridad y evitan guerras que desestabilicen su imagen de seguridad para inversores y turistas.
Castaño Riaño destacó que naciones como Catar y Emiratos Árabes Unidos son pragmáticas, negocian con China y Rusia, y su población autóctona es minoritaria, lo que hace vulnerable su economía ante éxodos de extranjeros. Aunque tienen poder diplomático y financiero limitado sobre Estados Unidos, no pueden presionar decisivamente para acabar la guerra.
En contexto previo, el experto prevé que los ataques continúen semanas pero terminen pronto por presión económica en Estados Unidos, vulnerable por precios de gasolina y opinión pública contraria a guerras, mientras Irán resiste mejor gracias a sanciones de 40 años que usa como escudo. También alertó sobre riesgos alimentarios y de agua por ataques a desaladoras en la región desértica.
La entrevista concluyó el análisis en Expreso de Oriente sobre la guerra en Irán, sus impactos humanitarios, económicos y regionales.