Noelia Viñas Núñez, psicóloga argentina, denuncia el abandono total del Estado argentino durante su escape por el desierto desde Tel Aviv hacia Egipto, varada por la guerra en Medio Oriente. Junto a su familia e hijo de 15 años, cruzó cinco horas el desierto de Eilat en micros del Ministerio de Turismo de Israel, enfrentando alarmas de bombardeos, riesgos de ataques terrestres y trámites complicados en aduana egipcia con pagos extras.
En el tramo final a Sharm el Sheikh, viajaron en cómbico particular con desconocidos, asumiendo peligros como ser interceptados. Tras llegar a Roma sin presupuesto de la embajada argentina, que solo les dio 60 euros para comer y taxi, Noelia critica la falta de apoyo institucional y económico, reclamando reembolso de gastos y lucro cesante mientras políticos viajan con pasajes reservados.
Destaca que fueron de los primeros en salir por esa ruta ahora peligrosa, reportando desde la embajada en Roma sin ayuda para alojamiento ni taxi del aeropuerto. Elogia a la embajada de Israel y su responsable Karina, pero insiste en derechos violados como ciudadanos argentinos en riesgo, financiando todo con ahorros familiares ante la deshumanización de algunos comentarios.
El conductor comparte experiencia de su esposo Braulio, atrapado en Israel por guerra con Irán, escapando vía Jordania, Dubái y Etiopía con suspensiones de vuelos y extorsiones. Noelia menciona tarjetas cortadas por exceso de días y riesgo de guerra Sudán-Etiopía.
Otra argentina, Verónica, varada cerca de Haifa con vuelos suspendidos por Ethiopian Airlines hasta el 13 de marzo, rechaza ruta terrestre por miedo pese a oferta, prefiriendo esperar. Relata primera alarma y refugio en casa de suegra, viviendo la guerra por primera vez.