El equipo de TN, liderado por Nelson, recorre caminando el barrio Ramat Gan en Tel Aviv, una zona residencial de familias jóvenes y casas tradicionales con mucho verde, donde cayeron dos bombas racimo esta mañana causando cráteres en el asfalto, vidrios rotos y escombros, sin víctimas gracias a que los vecinos estaban en refugios.
Cuadrillas municipales rellenan rápidamente los pozos y limpian la zona afectada, mientras el periodista destaca que los ataques impactan siempre en barrios donde vive gente común, a diferencia de los bombardeos israelíes en Irán y Líbano que van contra estructuras militares. Hoy hubo seis alertas en domingo, con intervalos más cortos entre sirenas y explosiones, lo que aumenta el riesgo en las calles.
Matías, el fixer local que vive a metros del impacto, confirma que su casa está intacta y describe el barrio como pintoresco y tranquilo por lo general. La movilidad es baja por home office y clases virtuales, marcando la falta de normalidad total en medio de la guerra.
El equipo se dirige a unas cinco o seis cuadras hacia el segundo cráter, mostrando peluquerías vacías y poca gente en las calles a esa hora laboral.