Moria Casán declara en la mesa de Mirta Legrand que no tiene nada contra Susana Giménez. Durante la emisión del programa de Mirta, la conductora pregunta directamente a Moria por qué está enojada con Susana, y ella responde que no lo está, que es una loca enojada pero Susana nunca le dio motivos. Moria destaca que son buenas compañeras, que se ayudaron mutuamente y que sus comentarios son humor sarcástico, no enojo real.
El panel de El runrún del espectáculo muestra el tape de la entrevista y analiza las declaraciones de Moria, celebrando su autenticidad y profesionalismo. Discuten que Moria nunca invitó a Susana a su programa porque era para un público diferente, más urbano, y recuerdan trabajos conjuntos en los 80 en cine, teatro y películas. Moria aclara que los rumores de enojo son armados por los medios porque generan rating.
La charla deriva en anécdotas picantes: Sandra Míguez cuenta que compartió escenario con Susana y se sentó en las faldas de Ricardo Roviralta, ex de Susana, lo que generó una tapa de revista y celos. El panel se ríe con detalles como "chupadita con la lengüita" y especula sobre rivalidades pasadas, incluyendo odios de Susana hacia Jorgelina Aranda y Eduardo Celasco.
Raúl Estelita prefiere a Moria por cariño profesional desde su debut juntos, mientras el debate se calienta con interrupciones y chicanas sobre quién invitaría a cenar. El conductor reorganiza al final mencionando buen rating y saludando a otros panelistas como Nanín Timolco y Adriana Aguirre.