La introducción del lastre en 1996 en el Turismo Carretera cambió la estrategia del Flaco Traverso, quien prefería terminar cuarto para evitar cargar kilos extra que afectaban aceleración y curvas.
El sistema penalizaba al primero con 15 kilos, 10 al segundo y 5 al tercero, por lo que Traverso levantaba en pista para bajar peso pese a liderar.
En una carrera en Río Cuarto, dejó pasar a tres autos para quedar cuarto, evitando 30 kilos, aunque generó enojo en la hinchada de Chevrolet.
Traverso borraba los campeonatos pasados para mantener la motivación, y el equipo mejoró hacia el bicampeonato sin relajarse.