Damián, marido de Mavinga, reveló en vivo la trágica infancia de su esposa agravada por el insulto racista de Carmiña en Gran Hermano. Mavinga quedó huérfana de madre a los 4 años, fue secuestrada por una tía materna a los 7 u 8 años y sufrió tres años de esclavitud en la selva africana, durmiendo con animales y sin acceso a educación.
El panel cuestionó a Damián sobre la entrada de Mavinga al reality para terminar su casa, su relación abierta con hijas separadas y cómo maneja el racismo con sus niños mestizos, reforzando valores contra prejuicios desde antes del ingreso.
Gustavo Masi, hermano de Carmiña, admitió no saber que su hermana entraría a Gran Hermano ni conocer a Damián, pese a críticas del panel por la distancia familiar. Insistió en hablar pese a interrupciones y aclaró que mantiene contacto diario con otros hermanos pero trabaja mucho.
El panel comparó el carácter fuerte de Gustavo con Carmiña y dudó de su desconocimiento, pero elogió su publicación pública condenando el insulto racista y pidiendo disculpas. Un productor paraguayo confirmó que Carmiña solo es cercana a su novio.
Gustavo reiteró no menospreciar el programa, solo no estar al tanto de todo, y defendió su postura ética al repudiar públicamente el error de su hermana.