Egipto aumentó precios de combustible ante bloqueo parcial del Estrecho de Hormuz por guerra en Irán, generando rechazo ciudadano y caída en demanda.
Pakistán impuso austeridad: redujo semana laboral, trabajo en línea y cerró escuelas para ahorrar combustible del Golfo. Bangladesh, que importa 95% de petróleo y gas, inició racionamiento en estaciones.
Tráfico marítimo cayó drásticamente: de 30-50 buques diarios a flotas fantasma; daños en barcos por 2.000 millones dólares.