Estados Unidos levantó por 30 días restricciones al petróleo ruso en tránsito y flexibilizó sanciones a Venezuela para aumentar producción de fertilizantes, en respuesta al choque energético mundial por los ataques contra Irán que dispararon el crudo por encima de los 100 dólares el barril.
La medida busca contener la tensión en mercados, pero genera críticas en Europa por socavar presiones sobre Moscú por su guerra en Ucrania. El bloqueo del estrecho de Hormuz interrumpe el suministro de 16 millones de toneladas anuales de insumos para fertilizantes, paralizando producción en el Golfo.
En California, los precios de fertilizantes subieron un 40 por ciento, generando alarma en agroindustria. En Europa, productores búlgaros y franceses reportan costos elevados que llevan a renunciar a siembras, mientras Brasil, Argentina e India enfrentan encarecimiento agrícola y afectaciones en minería.
La financiera S&P Global alerta sobre la presión en energía y fertilizantes por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.