Estados Unidos e Israel acorralaron a Irán al debilitar casi el 95% de su poder militar, destruyendo drones, más de 60 barcos y cerca de 5.000 objetivos, según informó la corresponsal Andrea Eidman desde Estados Unidos.
En Israel, la población civil enfrenta dificultades constantes entrando y saliendo de refugios por misiles, aunque la Cúpula de Hierro los intercepta. Irán amenaza con seguir atacando, mientras Trump indicó que no hay garantías para un cese al fuego y persiste la incertidumbre sobre el líder iraní.
Hamas pidió a Irán detener la guerra. Israel no piensa parar y busca ir a fondo, pese a que Estados Unidos prefiere terminar pronto. El Estrecho de Ormuz es clave por el petróleo mundial, con precios de nafta subiendo hasta 4,50 dólares el galón en EEUU, impactando derivados como plásticos.
El conflicto genera volatilidad en mercados y posibles faltantes en alimentos, aunque la mayoría en EEUU apoya la guerra contra el terrorismo, recordando atentados como el 11-S.
La corresponsal destacó la dualidad económica versus seguridad de cara a las elecciones de medio término el 3 de noviembre.