Un agente de 22 años de la Policía Bonaerense fue expulsado de la fuerza tras viralizarse un video donde mantiene relaciones sexuales al lado de su patrullero en vía pública, cerca del cementerio y paredón del country Cañuelas Golf. Las imágenes, captadas por una cámara de seguridad del club, muestran al joven en funciones parado 10 minutos con una mujer civil, mientras su compañero se retiró por descompuesto.
La Auditoría General de Asuntos Internos (Agai) dispuso la desafectación inmediata del policía del Comando de Patrullas bonaerense. El caso generó escándalo en redes sociales y divide opiniones en el panel sobre si la expulsión es justa o excesiva.
Algunos panelistas critican que el agente priorizó su vida privada sobre la seguridad ciudadana, preguntando qué pasaría si en ese momento ocurría un delito grave. Otros discuten si una sanción menor bastaría o si las cámaras urbanas invadieron su privacidad, comparándolo con casos como un policía ebrio en Villa Crespo.
Se plantea la necesidad de pericias psicológicas anuales para policías, jueces y fiscales, y se enfatiza que el uniforme exige honor y cumplimiento de protocolos, no actos impropios en servicio.