Un comando de encapuchados asaltó un mayorista de alimentos en el barrio La Cañada de Quilmes, robando 50 millones de pesos en 75 segundos. Irrumpieron armados con guantes en calle 187 y Cabo Roque Cisterna, aprovechando un momento de mucho efectivo por cobros en la zona industrial cercana al IAPI.
Entre los tres detenidos hay un sargento de la policía bonaerense de la unidad de prevención del delito de Florencio Varela, quien se cambió el uniforme por capucha. Llegaron en un Volkswagen Fox, patearon la puerta del depósito y sabían exactamente dónde estaba la plata, posiblemente por datos internos o adicionales policiales.
La Fiscalía de Quilmes los identificó siguiendo el auto y teléfonos; quedan dos prófugos. No se recuperó el dinero, y el robo ocurrió a las 14:30 en pleno horario laboral con calor, mostrando precisión y conocimiento previo del movimiento de efectivo en mayoristas que no aceptan cheques.
Expertos destacan la tentación por la plata fácil, contactos con delincuentes y posible complicidad interna, ya que los bancos limitan depósitos en efectivo.