Tucumán enfrenta una crisis post-inundación con más de 15.000 evacuados, casas destruidas y vecinos limpiando escombros con lavandina sin asistencia oficial organizada. El periodista Marco Bustamante recorre en vivo la Madrid, zona más afectada, mostrando marcas de agua hasta dos metros de altura, electrodomésticos secándose al sol, muebles tirados en calles con olor fétido y familias fumigando contra el dengue.
Los vecinos relatan desesperación por falta de luz, gas y comida: uno no puede cocinar porque limpia lo poco que salvó, otros perdieron colchones, roperos, heladeras y cocinas. Donaciones de pueblos vecinos y capital llegan pero se frenan en controles policiales que solo permiten el paso a residentes, dejando camiones varados junto a carpas en la ruta.
En el estudio, panelistas como Guido y Ailín destacan la solidaridad popular contrastada con la ausencia gubernamental: no hay ollas populares visibles ni distribución organizada de alimentos no perecederos. Urgen acompañamiento psicológico para familias, adultos mayores y niños que lo perdieron todo, ante el trauma de reconstruir desde cero.
Puntos de recolección abren en estaciones Retiro, Constitución, Cañuelas y Urribiri hasta mañana, solicitando lavandina, pañales, ropa de cama, frazadas y agua mineral. Sin embargo, persiste la alerta amarilla por tormentas eléctricas lunes, martes, con lluvias que amenazan empeorar la situación sanitaria y de evacuados a la intemperie.
Indignación crece por sospecha política detrás del bloqueo de donaciones, evidenciando fracaso de gobiernos nacional, provincial y municipal en la emergencia, mientras Marco sigue reportando vía celular único medio disponible.