Cuba atraviesa la peor crisis económica en 67 años de revolución comunista, con solo dos horas diarias de electricidad, desabastecimiento de alimentos, gasolineras cerradas, vuelos cancelados y hospitales sin medicinas.
Apagones frecuentes, basura acumulada y salarios de 15 dólares mensuales que no alcanzan ni para huevos impulsan la supervivencia diaria, agravada por el bloqueo petrolero de Donald Trump y amenazas de aranceles a países que envían crudo.
La economía ya en caída libre suma colapso energético, caída productiva, inflación descontrolada con dólar a 500 CUC, escasez generalizada y crisis financiera que vació arcas nacionales, afectando turismo, salud y transporte.
El país requiere 110.000 barriles de petróleo diarios para demanda interna, en un proceso agravado más allá de medidas externas.