El recrudecimiento de combates entre Estados Unidos, Israel e Irán eleva precios del petróleo y asfixia rutas comerciales globales, impactando desde estaciones de Nueva York hasta puertos del Golfo Pérsico.
En Nueva York, conductores ven subir precios en estaciones de servicio mientras analistas predicen más alzas por volatilidad en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial. Temor a ataques en infraestructura energética genera nerviosismo en mercados.
En el Golfo, el bloqueo de Ormuz deja puertos de Dubái y Abu Dhabi sin buques, aislando por mar a Qatar, Kuwait y Bahréin en su mayor crisis alimentaria en décadas. Supermercados en Emiratos Árabes Unidos muestran góndolas vacías y largas filas por dependencia del 90% en importaciones alimentarias.