La Catedral de Santa María, la iglesia más grande de Australia, se erige imponente en College Street, en el corazón de Sydney, destacando sus dos torres sobre los altos edificios del distrito central de la ciudad.
Construida en estilo gótico inglés desde 1821 y finalizada a finales del siglo XIX, surgió de la solicitud de la comunidad católica local a la gobernación, que cedió terrenos en la periferia urbana de la época para levantar este referente arquitectónico.
Sydney cautiva con su gente extremadamente cordial y dispuesta a ayudar incluso sin hablar el idioma de los visitantes, complementando la belleza de sitios como la bahía Port Jackson, el acuario Sea Life en Darling Harbour con mantarrayas y tiburones, el Puente Harbour y la Opera House como íconos surrealistas sobre la bahía.
La urbe dinámica, con colinas suaves, calles paralelas de una sola mano y redes de transporte eficientes, actúa como principal puerta de entrada a Australia, invitando a descubrirla repetidamente.