El bloqueo petrolero de Donald Trump lleva a Cuba al colapso económico, con gasolineras cerradas, transporte paralizado, vuelos cancelados, hospitales sin medicinas y apagones prolongados que acumulan basura en calles.
La isla necesita 110.000 barriles diarios, pero recibía solo 46.000 de Venezuela, 17.200 de México y menos de Rusia o China; gran parte se revendía al mercado asiático sin invertir en la economía local. La nueva orden ejecutiva frena envíos para asfixiar al régimen, aunque suavizada para sector privado.
La crisis precede a Trump, con plantas eléctricas deterioradas, inflación descontrolada (dólar a 500 CUC), escasez generalizada y crisis financiera que vació arcas. Salarios de 15 dólares mensuales apenas alcanzan para huevos, si se encuentran.
Apagones o "alumbrones" echan a perder alimentos, impiden bombeo de agua, recogida de basura y cirugías; escuelas cierran y turismo cae de 4 millones de visitantes.