Tres coaches argentinos de pádel están varados en Bahréin por el conflicto armado, trabajando en el país desde hace un año pero imposibilitados de regresar ante el cierre del aeropuerto y la única salida terrestre, un puente vulnerable a ataques iraníes, contó Mauro Facundo Pastor en conexión en vivo.
Los argentinos, Mauro, Alejandro y Lule, relataron tensión constante por bombardeos nocturnos contra objetivos estadounidenses; uno de ellos vivió una explosión de dron en un edificio cercano al piso 38 de su departamento, con zumbido y luces, pero sin heridos.
Pidieron ayuda a la Cancillería argentina para un refugio seguro del otro lado del puente o en la embajada en Rial, ya que no son turistas sino trabajadores estables en la zona.
Siguen dando clases de pádel pese al miedo, con gente saliendo poco a poco, y consumen mate para sobrellevar la situación mientras esperan normalidad o repatriación.